Publicado lunes 12 de julio de 2021 en PCBOX por Club PCBox

¿Qué vas a ver aquí?
PCBox asesora a escuelas, institutos y universidades a la hora de definir el modelo de digitalización del centro educativo. ¡Haz tu escuela digital con PCBox!
La digitalización de un colegio nada tiene que ver con incorporar de formar irreflexiva ordenadores, equipos tecnológicos y softwares en sus aulas y espacios. Y es que lo primero que hay que hacer es diseñar el modelo de digitalización que mejor ayude a conseguir los objetivos pedagógicos de la escuela.

En colaboración con el centro educativo, PCBox evalúa la capacidad de la infraestructura —¿hay suficiente WiFi para todos los ordenadores que se prevé tener?—, observa qué equipos y tecnologías hay ya en el centro, e identifica las necesidades y prioridades. Finalmente, con toda la información a mano, propone un modelo de escuela digital, y los equipos y softwares que van a hacerlo posible.
Si sois una escuela, contactad con los expertos de PCBox
La definición de un modelo de escuela digital es fundamental, porque facilita la coherencia de todas las decisiones que tome el centro en el ámbito de la tecnología y la informática.
A partir del momento en que está claro el modelo de digitalización del colegio, que a su vez está al servicio de un modelo pedagógico bien delineado, va a ser más fácil hacer crecer y evolucionar la labor educativa del centro educativo.

La escuela digital incluye algunos de estos ingredientes, o todos ellos. Hay elementos que son absolutamente imprescindibles, como los portátiles de los escolares y la infraestructura Wi-Fi.
No hay que olvidar que los profesores son quiénes marcan la diferencia. Con su profesionalidad, experiencia y mentalidad de escuela digital, el modelo de digitalización va a ser un éxito. Los docentes deben adquirir y actualizar sus habilidades digitales.

En el proceso de asesoramiento es crucial que los expertos de PCBox visiten el centro para tomar nota, in situ, de todas sus características —arquitectónicas, de distribución de espacios, de tipología de aulas—, y de los equipos informáticos e infraestructuras que ya están en marcha.
¿La infraestructura de Wi-Fi es adecuada para las necesidades del centro? «El Wi-Fi que está ahora instalado, ¿soportará la entrada de 500 nuevos Chromebooks?», plantea Albert Loran
En la fase de asesoramiento inicial, cuando se diseña el modelo de digitalización del centro, es básico hacerse todas las preguntas necesarias. Y no dar nada por supuesto. ¿Seguro que hace falta monitores interactivos para las clases de cuarto de ESO y de Bachillerato (BAT)? Quizá con un proyector, ya es suficiente. O bien con un monitor grande que no tiene por qué ser interactivo.
«En la primera reunión con el equipo directivo», resume Albert Loran, «es importante que surjan muchas dudas». «Y es que, con la resolución de estas dudas, va a definirse el modelo de escuela digital que va a contribuir de forma efectiva a hacer realidad el modelo pedagógico del centro».

Una de las primeras decisiones que debe tomar el centro educativo es si se decanta por la experiencia Windows o por la experiencia Chromebook. Es decir, si los ordenadores de alumnos y profesores van a llevar el sistema operativo Windows (Microsoft) o el sistema operativo Google Chrome OS (Google), que está presente en los portátiles Chromebook.
«Hay que elegir un modelo u otro, y hay que seguir fiel a ese modelo de digitalización y educativo», afirma Albert Loran, responsable del mercado educativo de PCBox.
En ocasiones, el centro educativo puede estar utilizando a la vez equipos con los dos sistemas operativos, con las plataformas educativas y sofwares diferenciados que cada uno de ellos llevan asociados. Se trata de una mala práctica, que dificulta la consecución de los objetivos de enseñanza de la escuela.
Así que, si los ordenadores Windows coexisten con los Chromebooks, en la primera fase del asesoramiento que presta PCBox hay que optar de forma clara uno de los dos sistemas operativos.
Un Chromebook es un portátil de Google, con el sistema operativo Google Chrome OS, que ha sido diseñado para un uso eminentemente escolar.
Son equipos informáticos ligeros, resistentes, duraderos y de precio más asequible. Para su funcionamiento, dependen en gran medida de recursos y aplicaciones disponibles en la nube. Por esta razón no son tan potentes como los portátiles equivalentes con el sistema operativo Windows.
Ser fiel a un sistema operativo es importante. Sin embargo, a veces, en la reflexión que surge en el proceso de asesoramiento se ve claro que conviene cambiar de ordenadores Windows a ordenadores Chromebook, o a la inversa.
¿Por qué podríamos tener que pasar de Chromebooks a ordenadores Windows? Cuando el centro educativo hace grados de formación profesional, podría ser necesario adoptar equipos informáticos Windows. Pensemos en unos estudios de Administración: el alumno debe habituarse a trabajar con las herramientas de ofimática que más se utilizan en las empresas, para lo que debe formarse en programas como Word y Excel, ambos de Microsoft.
En el sentido contrario, muchos centros de Primaria y ESO se cambian a Chromebook porque su administración es más sencilla y los equipos son más baratos y más fáciles de usar por los alumnos. Los centros que hacen ese movimiento también ponen en la balanza las habilidades de los niños con los equipos Android (tabletas y smartphones de los padres), cuya interfaz es muy similar a la de los portátiles Chromebook.

El aula de informática, que enseñó a utilizar un ordenador a generaciones de escolares, ya no tiene ahora tanto sentido. La digitalización de los centros escolares, que supone que cada alumno cuente con un ordenador, hace prescindible esta tipología de aula.
«A escuelas que deseaban renovar los ordenadores sobremesa del aula de informática, les hemos dicho que se lo piensen. ‘No hagáis esa inversión ahora, porque si el curso que viene emprendéis una digitalización bien hecha, lo más seguro es que el aula de informática deje de ser necesaria’, es el razonamiento que les hacemos».
En los centros educativos, siempre falta espacio. De modo que poder liberar un aula para usos realmente necesarios, es una gran oportunidad
Ahora, con la digitalización de las escuelas (un ordenador por niño), falta espacio para las taquillas en las que los escolares guardan y cargan sus netbooks o Chromebooks. Otra dedicación potencial para la antigua aula de informática es un aula sensorial, para alumnos con necesidades especiales.

«Nosotros no queremos vender equipos, sino que tu escuela esté preparada para este presente digital», asegura Albert Loran.
«Queremos asesorarte para definir un modelo de digitalización del centro. Con este modelo claro, podemos ayudarte a elegir los productos y las plataformas».