Publicado miércoles 29 de septiembre de 2021 en Tecnología por Club PCBox

¿Qué vas a ver aquí?
La señal Wi-Fi en casa tiene que ser de la máxima calidad. Solo así puedes disfrutar de la smart home, y hacer teletrabajo o ver una película de streaming en cualquier rincón de la vivienda. Y solo así los niños pueden estudiar con el ordenador en su habitación.
Te proponemos las siguientes preguntas: ¿Llega bien la señal Wi-Fi a la habitación de mis hijos? ¿Llega Internet a los dormitorios de los más pequeños con suficiente intensidad y sin interrupciones? Si no fuese así, te explicamos cómo resolver este problema.

La COVID-19 ha acelerado los planes de digitalización de la educación en escuelas públicas, concertadas y privadas.
En el modelo de escuela digital, los escolares trabajan las asignaturas a través de libros digitales de texto interactivos y a través de recursos digitales, como los vídeos, que están disponibles en internet. Para ello, hace falta que cada alumno pueda usar un portátil de forma individual. Un alumno, un ordenador.
Para que la escuela digital sea un éxito, la calidad de la señal Wi-Fi es fundamental. Y es necesario que el Wi-Fi sea fiable tanto en el centro educativo como en la casa del alumno, donde el niño o la niña también utiliza el portátil para hacer tareas del colegio. Internet se ha convertido en un elemento clave del proceso educativo.
El ancho de banda disponible debe ser suficiente para el consumo de todos los recursos digitales —libros digitales, vídeos, contenidos multimedia, aplicaciones, softwares, etc— que hacen posible este nuevo modelo de aprendizaje.
Muchos de estos contenidos exigen un significativo consumo de ancho de banda. Además, hay algunos ordenadores ideales para la educación, como los Chromebook, que son aún más dependientes del acceso a internet. La razón es que se apoyan mucho en aplicaciones y recursos disponibles en servidores en la nube. Hay contrapartida, porque estos equipos son más resistentes, más asequibles y han sido diseñados de forma específica para un uso escolar.

En colegios e institutos, la única manera de hacer llegar Internet a todos los estudiantes es la señal Wi-Fi. En el hogar, la propagación de la señal Wi-Fi a través de un router también es fundamental. Y esta señal debe llegar bien a las habitaciones donde los niños de la casa estudian con el ordenador para uso escolar. Si esa señal llega con dificultades, no hay manera de que puedan trabajar de forma provechosa los contenidos de la escuela.
Por todo lo dicho, queda claro que no vale con una cobertura Wi-Fi de mínimos en el hogar. Sin embargo, lo que pasa muchas veces es que la señal de Internet inalámbrico solo se recibe bien en zonas comunes como el salón o el comedor, que son precisamente los espacios donde suele estar emplazado el router.
La señal Wi-Fi se puede optimizar a través de algunas pautas —router lejos del suelo, de ventanas, de electrodomésticos y de peceras—, pero a veces ni con todos los esfuerzos llega con suficiente intensidad y estabilidad a las habitaciones de los más pequeños de la casa.
La cobertura deficiente de la señal Wi-Fi en las habitaciones de los hijos es un problema frecuente que puede perjudicar el rendimiento escolar

Por su configuración arquitectónica, muchos hogares son un auténtico desafío para la óptima distribución de la señal Wi-Fi por todas las estancias.
Hasta ahora, los repetidores Wi-Fi han sido la solución habitual para que Internet llegue a los espacios de estudio de los más pequeños de la casa. Pero esta tecnología presenta trabas.
En resumen, los repetidores no optimizan la señal Wi-Fi disponible, no aprovechan bien el caudal de ancho de banda que el proveedor de Internet proporciona a la casa
El concepto clave es la optimización de la señal Wi-Fi. Solo optimizando esta señal pueden todos los miembros de una familia de disfrutar del ancho de banda suficiente para sus necesidades personales.
¿Cuántos equipos tecnológicos se conectan a la señal Wi-Fi en cualquier casa? Si haces bien las cuentas, en un hogar con dos progenitores y dos niños, la lista puede ser fácilmente superior a 10-15 dispositivos. Smart TV, smartphones, tabletas, portátiles, consolas de videjuegos, Alexa, Google Home, etc. Y recordemos que con la smart home, que se basa en Internet de las Cosas (IoT, por las siglas en inglés de Internet of Things), cualquier electrodoméstico podría conectarse a la señal Wi-Fi.
Recreemos la siguiente escena: padre viendo una serie en una plataforma de streaming, madre teletrabajando y accediendo a una aplicación de su empresa, y los hijos realizando tareas de la escuela a través del consumo de recursos disponibles en internet. ¿Qué objetivo hay que perseguir? Pues que llegue el máximo de señal posible a todos los espacios donde los miembros de la casa están usando Internet.

Wi-Fi Mesh es la tecnología que permite que la señal Wi-Fi esté disponible con estabilidad e intensidad en todos los espacios del hogar, también en las habitaciones de los hijos.
Una red Wi-Fi Mesh lleva la cobertura de la señal Wi-Fi a toda tu casa. Es una red formada por entre dos y nueve dispositivos Wi-Fi (según el área a cubrir), que se comunican entre ellos para de ese modo habilitar una zona de cobertura Wi-Fi más amplia.
La comunicación entre los dispositivos que conforman una red Wi-Fi Mesh marca la diferencia. «A través de unas ondas de radio específicas, se comunican entre ellos para decirse qué ancho de banda deben ofrecer para satisfacer las necesidades de los usuarios de la vivienda».
Con esta tecnología, hay cobertura hasta en las casas más grandes, y siempre bajo el mismo nombre de red. Con los repetidores, en cambio, vas cambiando de proveedor de Wi-Fi a medida que vas de una punta a otra del hogar con tu tableta o móvil.

Para saber cuantos dispositivos hace falta para que la señal Wi-Fi llegue a todas partes en casa, hay que tener en cuenta los siguientes criterios:
El mínimo de dispositivos es de 2. En una vivienda unifamiliar con varias plantas, por ejemplo, el mínimo debería ser de 3 dispositivos.
Wi-Fi Mesh de TP-Link, en PCBox
No importa en qué parte de la casa estés, porque siempre vas a poder disfrutar de la mayor intensidad de señal posible en cualquier sitio. Siempre vas a tener la mejor cobertura posible.

La tecnología Wi-Fi Mesh de TP-Link facilita que Internet llegue con garantías a todos los rincones del hogar.